Toda empresa tiene un conjunto de pasos consecutivos para llegar a un resultado esperado, lo que se traduce en tu producto o servicio con el que se financia. A esta serie de pasos le llamamos proceso y su complejidad varía entre una empresa y otra. Algunas tienen sus procesos documentados, mientras que para otras son las actividades de costumbre, conocidas y asumidas por todos los trabajadores, sin que haya un documento que lo describa.

Los procesos entonces, son la pauta de actividades planificadas que deberían seguir tus colaboradores para llegar correctamente al resultado esperado, pero lo que sucede en la realidad es que no todo ocurre de acuerdo al plan.

Si tu equipo no está realizando sus funciones, es porque no estás conectando con ellos. Algo está pasando en las comunicaciones, interacciones, incluso con las emociones, y se torna necesario revisar las expectativas o definiciones planteadas por los ejecutivos.

No esperes que sólo con documentar tus procesos estos funcionen a la perfección, ese es sólo el primer paso. Los cambios más profundos son aquéllos que ocurren de a poco, con pequeñas decisiones y avances realistas, que te vayan acercando de manera sólida y efectiva hacia esa gran transformación. En Humming, una vez que definimos o redefinimos tus procesos, según sea el caso, te ayudamos a transmitirlos a través de una Implementación Activa. Para ello, implementamos metodologías orientadas al “aprender haciendo” y a la “interacción”. Tus colaboradores son el motor de tus procesos y necesitas que ellos estén inmersos. Estudios en neurociencia concluyen que el aprendizaje es más efectivo cuando se registra una vivencia personal que activa nuestras sensaciones y capacidad de reflexión.